El Intruso review by Sergio Piccirilli

CF 270Ches Smith & These Arches – Hammered (CF 270)

La música es arquitectura congelada (Arnold Schonberg)
En arquitectura un arco es la construcción curva que se apoya en dos pilares o puntos fijos y cubre el vano o apertura que queda entre ellos. El arco es un elemento constructivo –generalmente en forma poligonal o curvada- de gran utilidad para salvar espacios relativamente grandes. Este tipo de edificación se compone de un reducido aparejo de piezas en piedra, ladrillos o adobe -denominadas dovelas- que trabajan a compresión, depositando toda la carga que soporta el arco en los apoyos, mediante una fuerza oblicua que se denomina empuje.

Debo reconocer que mis conocimientos en arquitectura apenas abarcan las ochenta y cinco palabras que acabo de escribir. Por lo general cuando una persona tiene tan precaria sapiencia sobre un tema y conoce sus limitaciones –o al menos posee un mínimo de dignidad- no debe atreverse a dar explicaciones ni sentar cátedra sobre la materia en cuestión; pero está claro que… ése no es mi caso.

Hasta hace algún tiempo –es decir, desde que escribí “En arquitectura un arco es…”- todo lo relacionado con el arte de la construcción era para mí una “gran cosa” compuesta de otras “cosas” que a su vez contenían muchas “cositas”; pero ya me siento suficientemente familiarizado como para hablar con cierta propiedad sobre la historia del arco, los principios científicos en los que se funda e incluso desplegando un vocabulario que me permite reemplazar lo que hasta hace poco eran “cosas” por una terminología que incluye léxicos y frases tales como arbotante, contrafuerte, sistema de arriostramiento, estructura hiperestática de tercer grado, etc., etc., etc. En definitiva –y para no irnos por las ramas-, resulta obvio que un contacto frecuente con una “cosa” tarde o temprano nos permitirá identificar de qué se trata. Por ejemplo, si usted en lugar de estar en contacto con su perro todos los días se encontrara hoy con él por primera vez, lo percibiría como una “cosa” o quizás pensaría que se trata de una especie de gallina con hocico y cuatro patas. Se entiende el concepto, ¿no?

De regreso a nuestra disertación sobre el arco, cabe consignar que su presencia en la historia de la construcción abarca un período de seis mil años. Los primeros registros de este arquetipo de edificación provienen de la arquitectura mesopotámica; de allí, se transmite luego a Europa mediante su uso en el Imperio Romano hasta alcanzar su máximo esplendor con los constructores medievales. Sin embargo, hoy se sabe (o por lo menos yo acabo de enterarme de eso hace unos instantes) que el funcionamiento del arco no fue comprendido científicamente sino hasta el primer tercio del siglo XIX, lo que equivale a decir que para su diseño en la antigüedad se empleaban métodos empíricos, la intuición y modelos geométricos sin inspiración científica.

Con el advenimiento de las teorías modernas se ha podido entender que un arco funciona como un conjunto de elementos que transmiten cargas hasta los muros o pilares que lo soportan haciendo que las dovelas vayan empujándose entre sí -transmitiendo las fuerzas verticales y convirtiéndolas en un componente horizontal- hasta establecer un sistema de equilibrio.

Lo cierto es que buena parte de estos principios (la transmisión de fuerzas, el empuje, la transformación de los componentes, el equilibrio, los puntos de apoyo, etc.) parecen oficiar de explicación descriptiva sobre los motivos que llevaron al baterista y compositor Ches Smith a denominar su banda como These Arches (“Estos Arcos”).

La actualidad muestra a Ches Smith comprometido en un sinfín de propuestas simultáneas, ya sea integrando bandas de inocultable vigencia y rigor creativo como Tim Berne’s Snakeoil, Mary Halvorson Trio & Quintet, Ben Goldberg’s Unfold Ordinary Mind y Marc Ribot’s Ceramic Dog, entre otras; o bien encabezando sus propios proyectos como Congs for Brums y el que nos ocupa en este comentario: Ches Smith & These Arches.

La idea de este emprendimiento –cuyo debut discográfico tuvo lugar en 2010 con el álbum Finally Out of My Hands- ocupa un “arco” de fuentes musicales diversas que van desde la improvisación libre al heavy-rock pasando por múltiples formas asociadas a la avanzada jazzística del nuevo milenio.

En ese contexto queda claro que Ches Smith, al igual de lo que sucede con un arco, encontró la forma de salvar el espacio abierto entre las aspiraciones estéticas que lo animan y su respectiva implementación, mediante puntos de apoyo representados aquí por los miembros de su banda (originalmente en cuarteto con su líder en batería, Tony Malaby en saxo tenor, Mary Halvorson en guitarra y Andrea Parkins en acordeón y electrónicos y ahora devenido en quinteto con la estelar incorporación de Tim Berne en saxo alto).

Del mismo modo en que el prestigioso arquitecto italiano León Baptista Alberti aconsejaba que las dovelas –parte esencial en la construcción de un arco- fueran de “gran tamaño y muy similares entre sí”; Ches Smith tuvo el buen tino de sumar en este proyecto a músicos de innegable prestigio, con intereses estéticos equivalentes e idénticas aptitudes para moverse idóneamente en el intrincado territorio donde convergen la improvisación y la composición.

En la construcción de todo arco existe una pieza esencial denominada clave o dovela central que encaja entre las contra-dovelas –mediante un proceso de martillado- para cerrar y fortalecer el arco, evitando así su desplome. Pues bien, en ese juego de analogías entre los aspectos que distinguen la propuesta de Ches Smith & These Arches y el funcionamiento del arco, no debe sorprender que su nuevo álbum se titule Hammered (en inglés, “Martillado”) ya que a todas luces parece cerrar (y fortalecer) la construcción del “arco estético” iniciado en su debut discográfico.

Hammered, en relación a su predecesor, se muestra mucho más directo, poderoso y desarrollado pero deja entrever con inusitada claridad que su núcleo composicional esta aposentado en el rock pero especialmente concebido para ser interpretado por este grupo de improvisadores en particular.

El álbum abre con el intrincado y polisémico Frisner, pieza cuyo título refiere al legendario baterista haitiano e ícono de la tradición vudú Frisner Augustin y de quien Smith fuera discípulo. Aquí los saxos de Tim Berne y Tony Malaby se entrelazan para expandir los límites del mapa sonoro de la pieza, mientras la guitarra de Mary Halvorson y la batería de Ches Smith -a la manera del puntillismo en la pintura- van ofreciendo intersecciones aisladas que parecen eludir deliberadamente una secuencia lineal para finalmente hilvanarse en las imaginativas texturas provistas por Andrea Parkins en electrónicos.

El apasionado temperamento que exuda Wilson Phillip sirve para rendir tributo al notable baterista estadounidense y miembro fundador del Art Ensemble of Chicago y la Paul Butterfield Blue Band: Phillip Wilson (de hecho, el ritmo principal aquí extrapola una cadencia que Wilson aportara al álbum de Julius Hemphill Dogon A.D. de 1972); en tanto que el deliciosamente anárquico Dead Battery –en origen compuesto por Smith para el Marc Ribot’s Ceramic Dog- evoluciona a través de un crescendo alternado por cíclicos segmentos de improvisación libre.

Luego sobrevienen la visceral, infartante y adictiva impronta heavy-rock de Hammered; el intermedio minimalista del difuso e inquietante Limitations y las caóticas exuberancias sonoras de Learned From Jamie Stewart, tema cuyo título alude al vocalista de Xiu Xiu, junto a quien Ches Smith & These Arches tienen planeado hacer próximamente un álbum en tributo a la cantante Nina Simone.   El entusiasta empaque de Animal Collection repite la estructura fundacional del tema que da título al álbum pero orientándola al groove y adosándole armonías provenientes del prog-rock; en tanto que el tema de cierre -This Might Be a Fade Out- es una especie de collage de sucesivos pasajes terminados en fade.

El “arco” de ideas pergeñadas por Ches Smith para dar vida a Hammered están llenas de vivacidad y expresan una inquebrantable vocación por alcanzar territorios sonoros inexplorados; pero además queda claro que su líder tuvo la suficiente inteligencia para apoyar sus ideas en músicos idóneos y comprometidos con el proyecto.

Es decir que supo imaginar el arco que sostiene al puente pero sin perder de vista la importancia de cada una de sus partes, recreando así –tal vez impensadamente- aquel memorable diálogo entre Kublai Jan y Marco Polo que dice:
– ¿Cuál es la piedra que sostiene el puente?
– El puente no está sostenido por esta piedra o por aquélla sino por la línea del arco que ellas forman.
– ¿Por qué me hablas entonces de piedras? Lo único que importa es el arco.
– Sin piedras no hay arco.
http://elintruso.com/2013/03/23/ches-smith-these-arches-hammered/

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