Daily Archives: January 16, 2013

Best of 2012 list by Oscar Arribas (Cuadernos de Jazz)

CF 255Dark Lady of the Sonnets Wadada Leo Smith’ Mbira (Tum Records)
Alive at the Vanguard Fred Hersch Trio (Palmetto)
To Infinity and Beyond Ja Vigiu Plamja (El Gallo Rojo)
Lifeline Rolf & Joachim Kühn Quartet (Impulse!)
Takes Off PLATFORM 1 (clean feed)

Son tantos los discos que uno ha ido escuchado a lo largo de un año que cuando toca mirar atrás para seleccionar unos pocos te das cuenta de lo rápido que transcurre el tiempo. A la hora de hacer balance, uno se sorprende al comprobar que todos aquellos discos escuchados hace más de seis meses parece como si hubieran sido editados el año pasado. Cada referencia que llega a tus manos parece tener una fecha de caducidad  que indica que debe ser dejada a un lado lo más pronto posible para hacer sitio a la siguiente, y ésta, a su vez, a la próxima que esté a punto de ser editada. De repente, sin darte cuenta, el placer de disfrutar de un disco se convierte más bien en una forma de consumo compulsiva y superficial.

Por esa razón y desde hace unos años, mi cantidad de discos escuchados ha ido bajando progresivamente, si bien el tiempo dedicado a cada uno de ellos ha aumentado cada vez más. De este modo, uno acude a las novedades discográficas sin prisas, a su debido tiempo. ¿Y qué mas da que hayan sido editados hace ya varios meses? Al fin y al cabo, cuando uno adquiere un disco lo hace con el objetivo de que forme parte de su fonoteca particular, donde no hay fechas de caducidad que valgan ni prisas para deleitarse con la música seleccionada.

¿Son estos los mejores discos de 2012? Seguramente, no. La razón por la que han sido seleccionados estos y no otros se debe única y exclusivamente a que sus audiciones han sido para mí de las más gratificantes del año. Aunque puestos a recordar, no se me olvidará la actuación del Aurora Trio de Agustí Fernández, Barry Guy y Ramón López en el Colegio Mayor San Juan Evangelista de Madrid. De acuerdo, no es un disco editado, pero si lo hubieran sacado a la venta a la salida del concierto lo hubiera comprado sin pensarlo dos veces y estaría entre los cinco mejores del año.
http://www.cuadernosdejazz.com/index.php?option=com_content&view=article&id=2625:los-mejores-discos-de-2012-iii&catid=10:general&Itemid=11

Best of 2012 list by Jesus Gonzalo (Cuadernos de Jazz)

CF 253Particula Hugo Carvalhais (clean feed)
Pretty Monsters Katherine Young (Public Eyesore)
Overseas IV Eivind Opsvik (Loyal Label)
The Cherry Thing Neneh Cherry & The Thing (Smalltown Supersound)
Everything Is whatever   Gallo & The Roosters (El Gallo Rojo)

En esta ocasión, la propuesta anual tendrá como protagonistas los discos que más escuché. El de Hugo Carvalhais, de máximos partiendo de mínimos, aún rodando. Pero si se observa con atención, la lista ejerce relaciones de parentesco entre los elegidos.

Deberíamos empezar por el principio, es decir, por una publicación nueva que, no obstante, nos remonta a finales de los 70. Sleeper, de Keith Jarrett y su cuarteto nórdico, ha sido uno de ellos. De un tiempo a esta parte, ECM sigue de cerca la siempre estimulante obra, alejada de sus pilares históricos ahora rescatados en directo, como el ya nombrado o el de Garbarek-Gismonti-Haden, de Tim Berne y Michael Formanek.

El valor de contraste de este legado de Jarrett, con orillas a las que es difícil no arribar cuando uno se acerca a la contemporaneidad, es su énfasis y refinación melódicos, que hoy por hoy están en primera línea de la creación más interesante. Una música, la que nació de My Song, que hoy podría ser entendida como “pop” por su estructura de canción y matiz folk-blues. De ahí que entre nuestra selección haya antes actitudes que criterios definidos sobre melodía y mixturas derivadas del pop (la plasticidad aislada de Eivind Opsvik y el sonido del clave barroco) y del rock con música contemporánea de cámara (fricciones y figuras esquivas en el caso de Katherine Young).

En un enfoque menos afilado que el de Young, aplicando más materia y uniendo distorsión y canción envueltos por una atmósfera oscura, el veterano trío The Thing rescata a Neneh Cherry en The Cherry Thing, disco que depara tantas escuchas como ángulos: jazz garage de gesto punk, trip hop, reggae. Viajero y canalla, sorprendente y desacralizador, omnívoro sería el trabajo de Danilo Gallo al frente de sus Roosters.

Hay un elemento común en lo inusual de las formaciones citadas que se ajustan a la premisa de un autor, como Wadada Leo Smith, que brilló gracias a su recreación memorística en Ten Freedom Summers. Alumno aventajado de tan influyente compositor, que siguió aquello de combinar una plantilla atípica para conseguir sonoridades atípicas, es Harris Eisenstadt. En Canada Day III consolida una idea cromática y funcional altamente expresiva. A este quinteto perteneció Eivind Opsvik.

En piano sobresale nuevamente nuestro Agustí Fernández con Pianoactivity One, aunque  destacaría a Kris Davis en Aeriol Piano. El trío de este instrumento ha tenido dos entregas exigentes en su lenguaje contemporáneo, la del pianista Jesse Stacken y la del baterista Jeff Davis. Añadiría un clásico al que un día le “robaron su cuarteto nórdico”, Bobo Stenson en Indicum. En el saxo, hay que seguir los trabajos Grass Roots y Book of Maebul que ha publicado Darius Jones, construidos desde una intensidad post-free perfumada de lirismo cantable, y a Piero Bittolo Bon tanto a trío en Jazz Gawronski como con el sexteto Jümp the Shark.

Como grupos destacaría dos apabullantes. Ben Goldberg y su Orphic Machine Nonet y uno que dará que hablar este año, Ches Smith & These Arches, con Tim Berne, Tony Malaby, Mary Halvorson y Andrea Parkins.
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Noiself review by Jesus Gonzalo

CF 253Hugo Carvalhais – Particula (CF 253)

Sistemas esféricos

El músico portugués publicó un sorprendente y estimulante trabajo en 2010 titulado Nebulosa (con Tim Berne) y ahora sale Particula, que es parte elemental de la materia. Una galaxia y un minúsculo elemento, y dos universos. Como conclusión una idea que une a cinco músicos funcionando como grupo pero a la vez como entes independientes que se asocian entre ellos formando pequeños sistemas.

El disco surge como del infinito, de un lugar lejano, y llega poco a poco mientras las partes que lo componen se hacen más y más visibles. La cercanía descubre un mundo nuevo, lleno de vitalidad y compenetración. Flux, en su primer estado, también por el violín invitado de Pifarely, recuerda la música de Louis Sclavis. En cierto modo, esta plantilla mixta formada alrededor de un cuarteto, tiene mucho que ver con algunos de los terrenos de cámara que ha pisado el músico francés desde finales de los 80. Pero hacia al final el núcleo se disgrega y se desvanece como en un espacio vacío en el que algo se mueve de manera inesperada. Este factor es el que singulariza y distingue el trabajo de Carvahlais, la arquitectura de climas, atmósferas (o nebulosas) y, cómo no, partículas en movimiento. No es un título figurado sino una expresión que lo recoge y amplifica en una sola palabra: Chrysalis, Capsule, Omega, Cortex, Madrigal.

Carvalhais, gran aficionado al jazz desde temprana edad en su ciudad Oporto, donde esta música tenía un templo referencial para la modernidad como Casa Da Musica que ha dejado de serlo, empezó tarde pero lleno de entusiasmo como contrabajista. Lo hizo con 18 justo cuando se matriculaba en Bellas Artes. La cuestión plástica e incluso visual (los vídeos que acompañan a Particula son de gran originalidad y belleza, ver más abajo) es un factor fundamental para entender la estructura móvil y la composición cromática sobre texturas, y también miniaturas, del músico. Pronto se alió con Gabriel Pinto, partícula imprescindible en la combustión de este sonido electroacústico, y luego con Mario Costa (2008), baterista de gran versatilidad e imaginación que va más allá de la función rítmica y un groove sofisticado para construir climas. Parisien llegó después completando el cuarteto, Carvahlais eligió que fuera con el soprano (que no recuerda a Steve Lacy). Así que tenemos saxo soprano, violín y electrónica en registro agudo. Nubes, volúmenes y líneas se ciernen en dimensiones complementarias.

Difícil de dilucidar a qué género pertenece esta propuesta, música contemporánea, improvisación libre, fusión, lo cierto es que si lo consideramos abstracto, habría que considerar abstracta también a la misma materia o lo tangible. No lo parece, y esto es así por, como decíamos, la plasticidad y el potencial descriptivo que provoca. La electrónica juega un papel fundamental, sutil y evocador que favorece la asociación visual con el cosmos y la ciencia ficción cinematográfica. Aunque haya elementos retro de sonido y efectos introducidos a conciencia, nada nos sugiere ni por asomo una conexión con el jazz fusión de los 70. A ello ayuda un piano (y teclados) contemporáneo de pulsación inquisitiva (y conectado con François Raulin) que al entrar el órgano sirve de bóveda celeste.

Generator es una balada espacial que parece quedar suspendida en un ambiente ingrávido y que va creciendo aupado por una alargada línea electrónica como cometa que atraviesa el . Emile Parisien, joven que ya había causado sensación con su debut en Au revoir porc-épic (2006), lleva el peso de este tema que poco a poco se va descomprimiendo hasta desaparecer en una nube gaseosa.

De la antimateria surge Amniotic, líquido misterioso y traslúcido que envuelve al cuerpo que protege. Algo se mueve en su interior, figuras móviles van creciendo y emancipándose como sonidos. El trabajo en texturas se interrumpe violentamente. Un nacimiento, una trasformación.
http://noiself.blogspot.com.es/2013/01/hugo-carvalhais-particula.html

Le Son du Grisli review by Luc Bouquet

CF 263Ingebright Håker Flaten NY Quartet – Now Is (CF 263)
Trente-neuf petites minutes seulement pour inspecter le New York Quartet d’Ingebright Håker Flaten (Joe McPhee, Nate Wooley, Joe Morris). Trente-neuf petites minutes inquiétant l’harmonie (Times) et se glissant dans une pénombre sonique assumée (Pent).

Ici, faire se dresser la mélodie ; ailleurs, faire appel au free sans y convier cris et fureurs. Et ne pas s’interdire les solos (solo cabré de Joe Morris in As If) pas plus que la douceur des souffles (McPhee in Post). Et surtout : faire accroc au jazz tout en se l’appropriant. Ne pas rejeter ses zones d’inquiétudes et de turbulences (McPhee, toujours lui, in Giants). Puis, sans recourir à la violence, se dégager de la pénombre inaugurale. Tout cela pour faire de Now Is, un disque passionnant si ce n’est passionné.
http://grisli.canalblog.com/