Tag Archives: Ellery Eskelin

Stereophile review by David R. Adler

CF 271Ellery Eskelin – Mirage (CF 271)
For years. tenor saxophonist Ellery Eskelin has worked in a vibrant trio with Jim Black on drums, and Andrea Parkins on accordion, sampler, and
other instruments. ln Mirape he takes a wholly different route. puming aside drums and pursuing open expanses of sound with sought-after lmpro-
viser Michael Formanek on bass and Baltimore’s Susan Alcorn on pedal steel guitar. The album is wholly improvised; each ffack is from three to su minutes long, save for “Downburst,” which balloons to nearly half an hour.

Hearing pedal steel in a harmonic contexr this absrract is srrikine: Alcorn’s poftamento and miciotonal abilities with the slide lend the music a probing, ebb-and-flow character. But Alcorn’s harmony has a spookiness, a “what on Earth is that?” factor that belongs to no genre.

Eskelin’s horn and Formanek’s mostly pizzicato bass are forcefully Dresent. while Alcorn tends toward i sound that’s more blanketed, at a slisht remove. Eskelin’s back-to-back duos with her (“Refraction”) and Fonnanek (“Occlusion”) bring out the insfruments’ varied shadines remarkablv well. ‘Several bf Erk.lin’r endines on Mr-ragehave a legato. brearhy. rriiiing-off qualiw that comes from the heart of

lhe ja.z ballad rradition, from late-era Lester Youns to Dexter Gordon and onward. Thoueh this music sounds norhing like rhi well-known jazz standards that Eskelin dissects at lensth with his superb Trio New York. his-tenor has a laid-back intensity that makes all the different languages cohere.

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Tomajazz reviews by Pachi Tapiz

Clean Feed: en trío y en cuarteto
Tríos y cuartetos forman la oferta del sello portugués Clean Feed en su segunda entrega del año 2013. Propuestas mayoritariamente libre improvisadas en las que se muestran las múltiples caras, los múltiples enfoques que ofrece la creación instantánea.

CF 276El baterista Harris Eisenstadt publica The Destructive Element (CF 276) con su formación September Trio. El saxofonista Ellery Eskelin y la pianista Angelica Sanchez son sus acompañantes nuevamente. Eisenstadt, que durante los últimos años está mostrando ser un gran compositor, es el autor de los nueve temas. Estos resultan muy variados en su suavidad (“Swimming, then Rained Out”), su carácter melancólico (el precioso “Cascadia”), su oscuridad (“Ordinary Weirdness”), su crispación (“Here Are the Samurai”) o su aproximación a la clásica contemporánea (“From Schoenberg”). Ellery Eskelin, y sobre todo Angelica Sanchez son unos magníficos compañeros de viaje.

CF 272El trío formado por la francesa Sophie Agnel (piano), y los británicos John Edwards (contrabajo) y Steve Noble (batería) realiza una interesantísima inmersión en la libre improvisación en Meteo (CF 272). El disco, grabado en el festival del mismo nombre en Mulhouse (Francia), en agosto de 2012, incluye una única pieza de 38 minutos. Una decisión de edición, ya que igualmente podría haber sido troceada en múltiples temas. En las distintas partes los tres músicos muestran una capacidad de diálogo y de invención sencillamente asombrosas. Su música pasa por fases ambientales, abstractas, libres, intensas y suaves. También por el silencio, del que el trío renace mostrando nuevas caras de su capacidad para interactuar. Semejante discurso está al alcance de muy pocos.

CF 277City Of Asylum (CF 277) aparece editado a nombre del contrabajista Eric Revis (Branford Marsalis, Tabarby), aunque igualmente podría haberlo sido a nombre del trío Revis – (Kris) Davis – (Andrew) Cyrille. Salvo un tema de Revis (“Question), uno de Jarrett (“Prayer”) y el monkiano “Gallop’s Gallop”, los seis restantes son unas improvisaciones del trío que por momentos parecen composiciones salidas del papel pautado. Andrew Cyrille es toda una institución en la batería, algo de lo que deja muestras más que evidentes. Kris Davis, una de las mejores pianistas de la actualidad, brilla de principio a fin. Eric Revis es el titular de la grabación, pero únicamente de un modo nominal ya que el peso de la grabación se reparte equilibradamente entre los tres músicos, creando una obra con una coherencia musical sobresaliente.

CF 271Mirage (CF 271) es una grabación de improvisaciones en trío de Ellery Eskelin (saxo), Michael Formanek (contrabajo) y Susan Alcorn (pedal Steel gitar, instrumento habitual en la música country). En los temas más breves el disco transcurre mayoritariamente tranquilo y a medio tiempo, buscando y encontrando melodías. Esa contención (no tanto en la música sino en la duración) se rompe con el extenso “Downburst” (27 minutos), en el que el grupo no es capaz de mostrar mucho más de lo que logra en cada uno de los temas del resto del disco con duraciones de entre tres y cinco minutos.

CF 267Birthmark (CF 267) de la saxofonista danesa Lotte Anker y la fantástica pareja de músicos portugueses formada por Rodrigo Pinheiro (piano) y Hernani Faustino (contrabajo) es un toma y daca de gran intensidad, una sucesión musical llena de tensiones improvisadas, silencios y melodías crispadas muy bien resueltas. Por medio de estos músicos, y otros como el saxofonista Rodrigo Amado, el baterista Gabriel Ferrandini o la trompetista Susana Santos Silva la escena de la improvisación portuguesa demuestra una vitalidad envidiable.

CF 275Precisamente Susana Santos Silva es un tercio de LAMA, que completan Gonçalo Almeida (contrabajo) y Greg Smith (batería). Para Lamaçal (CF 275), su segunda grabación, registrada en directo en el portugués Portalegre Jazz Festival, contaron con la colaboración del saxofonista Chris Speed. Gonçalo Almeida es el autor de cuatro composiciones, mientras que Santos Silva, Almeida y Speed aportan una cada uno. “Anemona”, “Cachalote” o “Moby Dick” (nada que ver con la exhibición de John Bonham de los Led Zeppelin) son algunos de los momentos más logrados. En todos sus temas es tan importante la improvisación como la estructura sobre la que esta se desarrolla, la utilización ortodoxa de los instrumentos como la capacidad de explorar sus posibilidades sonoras.

clean feed made to break layout TEXTO DIFERENTE - ROJOCon Made To Break el saxofonista Ken Vandermark retoma y aúna las sendas abiertas con Spaceways Inc. (que posteriormente desarrolló con Powerhouse Sound) y FME (Free Music Ensemble). Su objetivo en este proyecto es improvisar a partir de unas composiciones modulares en las que los músicos tienen la posibilidad de elegir diferentes elementos. En su desarrollo se incluyen pasajes con un groove muy potente y contagioso con base funk, improvisaciones free en las que no se pierde de vista la melodía, y momentos más contemplativos. En este proyecto le acompañan el baterista Tim Daisy (compañero de Vandermark en mil aventuras musicales), el bajista Devin Hoff y el samplerista Christof Kurzmann.De los tres temas que componen Provoke (CF 273), grabado en directo en Lisboa, el que mejor muestra y engarza esa multitud de influencias es el dedicado a John Cage titulado “Further”. En los otros dos temas también se alternan pasajes contrastados, aunque muestran una menor variedad.

CF 269Desde el inicio de su trayectoria Clean Feed ha estado ligado al festival de Coimbra Jazz Ao Centro, al que ha dedicado la serie JACC dentro de su catálogo. Joe McPhee se une al Trespass Trio en Human Encore (CF 269), grabación registrada a lo largo de tres días en la ciudad portuguesa. En este CD se alternan las composiciones del saxofonista Martin Küchen con las improvisaciones del cuarteto. Esto motiva una variedad más que disfrutable que van del homenaje en formato free al be-bop (“A different Koko”), los aromas folklóricos de “In Our Midst” o “Bruder Beda ist nicht mehr”, el free-bop a tiempo medio (“A deserto n fire, a forest”) o el free propulsivo (“Coimbra, Mon Amour”).

Harris Eisenstadt September Trio: Destructive Element ****
Sophie Agnel, John Edwards, Steve Noble: Meteo *****
Eric Revis: City Of Asylum ****
Mirage: Mirage ***
Lotte Anker, Rodrigo Pinheiro, Hernani Faustino: Birthmark ****
LAMA + Chris Speed: Lamaçal ****
Made To Break: Provoke ****
Trespass Trio + Joe McPhee: Human Encore ****

Expresso best of 2013 List by João Santos

CF 271

Charles Lloyd/Jason Moran – HAGAR’S SONG (ECM)
Dave Douglas Quintet – TIME TRAVEL (Greenleaf)
Ellery Eskelin – MIRAGE (Clean Feed)
Elliott Sharp Aggregat – QUINTET (Clean Feed)
Eric Revis Trio – CITY OF ASYLUM (Clean Feed)
Parker, Evans, Taborn, Pluta – ROCKET SCIENCE (More Is More)
Mario Pavone – ARC TRIO (Playscape)
Mostly Other People Do The Killing – RED HOT (Hot Cup)
Ralph Alessi & Fred Hersch  ONLY MANY – ONLY MANY (Cam Jazz)
Wayne Shorter Quartet – WITHOUT A NET (Blue Note)

Tomajazz review by Pachi Tapiz

CF 276Harris Eisenstadt September Trio: Destructive Element (CF 276)
El baterista Harris Eisenstadt publica The Destructive Element con su formación September Trio. El saxofonista Ellery Eskelin y la pianista Angelica Sanchez son sus acompañantes nuevamente. Eisenstadt, que durante los últimos años está mostrando ser un gran compositor, es el autor de los nueve temas. Estos resultan muy variados en su suavidad (“Swimming, then Rained Out”), su carácter melancólico (el precioso “Cascadia”), su oscuridad (“Ordinary Weirdness”), su crispación (“Here Are the Samurai”) o su aproximación a la clásica contemporánea (“From Schoenberg”). Ellery Eskelin, y sobre todo Angelica Sanchez son unos magníficos compañeros de viaje.
http://www.tomajazz.com/web/?p=8394

Downbeat article by Bradley Bambarger

Harris Eisenstadt, Intellect and Emotion
Any encounter with drummer Harris Eisenstadt—whether in person or through his music—provides evidence that he is a “thinking man,” to borrow a phrase from trumpeter Nate Wooley.

The prolific Eisenstadt leads multiple bands, with Wooley a member of his most longstanding group, the quintet Canada Day. Wooley traded horn for pen to write liner notes for the eponymous first album by another of Eisenstadt’s groups, the September Trio, which features saxophonist Ellery Eskelin and pianist Angelica Sanchez. Wooley wrote: “He doesn’t produce unneeded complexity in his compositions or his playing to give us mental gymnastics to follow; he instead puts his incredible natural energy and intelligence into creating music that is thoughtful, unique, well-constructed, meaningful
and somehow simple sounding.”

CF 276There is indeed a balance of thought and feeling in Eisenstadt’s music, particularly with the September Trio. That first album features wonderfully
atmospheric, poetic ballads. Eskelin’s tenor has a husky lyricism, while Sanchez’s harmonic choices eschew cliché. Eisenstadt’s playing reveals a drummer
with a composer’s ear, for whom color is as vital as propulsion. The group’s second release, The Destructive Element (Clean Feed), ups the ante; the album is melody-rich and blue-hued but more volatile that its predecessor.

Seated outdoors at a bar in Ditmas Park, the charming Brooklyn neighborhood he calls home with his family, the 38-year-old Eisenstadt talked about his open style of composing for the September Trio: “Ellery plays the notes, but his distinctive sound and sense of time shape the music. For the new record, I encouraged Ellery to be as bluesy as he wanted to be and for Angie to be as gospel-y as she wanted. Both of them can deal with lyrical material but naturally subvert it, too, through timbre and by expanding forms. The idea is to meld lyricism with abstraction—it doesn’t have to be either/or.”

Eskelin, a veteran bandleader in his own right, was drawn to the ballad-like aspect of Eisenstadt’s writing for the trio, as well as the sense of space and freedom. “As a saxophonist, that setting is really conducive to going for a fuller tone—there is a lot of air around each instrument, and this becomes part of the fabric of the band’s sound,” Eskelin said. “Harris also plays with close attention to dynamics, which I appreciate greatly in a drummer.”

Canada Day—which these days includes Wooley, tenor saxophonist Matt Bauder, vibraphonist Chris Dingman and bassist Garth Stevenson—has released three albums as a quintet, plus one as a textured octet with alto sax, trombone and tuba. Canada Day Octet (482 Music) begins with a drum solo, although it’s a characteristically singing, sculptural one. Eisenstadt’s music for Canada Day is compositionally oriented, yet has room for personal inflections in the playing.

Regarding Canada Day, Wooley said, “What Harris has done brilliantly is to keep the same band together over some years, which isn’t as easy as it seems. And he combines a growing knowledge of each player’s preferences for how they like to improvise with a talent for finding good ways to push us into new areas, to force us to think in new ways. He knows how to hear someone’s voice in a new context.
That has a lot to do with why his music always sounds fresh and vibrant.”

Eisenstadt’s newest band is the chamber-jazz outfit Golden State, with bassist Mark Dresser, flutist Nicole Mitchell and bassoonist Sara Schoenbeck. The group’s debut, Golden State (Songlines), is Eisenstadt’s 15th album as a leader since 2001. He has various connections with each member, most closely
with Schoenbeck, who is his wife. Reflecting on the genesis of the band, Eisenstadt said, “The unusual instrumentation of flute, bassoon, bass and drums was intriguing—like, ‘What’s this going to sound like?’ I wanted to hear it. There is that post-Ellington thing to what I do in that I write for specific players,
striving to take advantage of what the musicians can do.”

Continually expanding his palette, Eisenstadt has studied West African drumming, recorded an album with saxophonist Sam Rivers and percussionist
Adam Rudolph (as the Vista trio) and composed a concerto for multiple drummers that will be performed with the Brooklyn Conservatory Community Orchestra for its premiere in November. As he pondered the challenges of making music as a career, Eisenstadt mentioned composer Arnold Schoenberg, the modernist icon who provided germinal inspiration for a couple of September Trio pieces. Schoenberg was a famous intellectual, but Eisenstadt cited another of the composer’s traits—tenacity—which is certainly a necessity for any questing artist.
http://www.downbeat.com/digitaledition/2013/DB201311/single_page_view/22.html

Decanting Cerebral review

CF 276Harris Eisenstadt September Trio – The Destructive Element (CF 276)
Drummer/composer convenes his open improv sax/piano/drums trio in Portugal, with Ellery Eskelin and Angelica Sanchez filling empty spaces so expertly it might take a while to notice the missing bass player. Schoenberg gets name-checked twice, via a very loose and multi-structured nod to Concerto for Violin and Orchestra. Eisenstadt the former lit student also makes brief allusions to Joseph Conrad and Kurosawa, the latter number tersely cinematic as it builds builds builds. Elsewhere, Eskelin/Sanchez channel John/Alice Coltrane on the mournful “Additives,” slowly smolder across gorgeous ballad “Back And Forth,” and amble out the gate with a bluesy “Swimming, Then Rained Out”. And while the melodists do the heavy lifting, Eisenstadt the drummer coaxes both whispers and clatter from his kit. Plus, every number claims a theme or statement worthy of the trio’s chops, which brings us back to Eisenstadt the composer.
http://decanting-cerebral.tumblr.com/post/54519026932/listening-notes-ultra-brief-pt-96

Jazzitis review by Jesús Gonzalo

CF 276Harris Eisenstadt September Trio – The Destructive Element (CF 276)
Harris Eisenstadt: batería; Ellery Eskelin: saxo tenor; Angelica Sanchez: piano   La elección de un fragmento extraído del Lord Jim de Joseph Conrad sirve de base para un título, a primera vista, chocante. Más si cabe al compararlo con la serena impresión que deja el dibujo de portada, un paisaje aislado, estático, irreal. Es como si se quisiera subrayar, más aún con esa imagen, que siempre sobrevuela una amenaza sobre el orden pacífico de las cosas… Conrad y Coppola, el caos llega por aire con la música de Wagner… El personaje principal de Lord Jim, como en cierto modo también el coronel Kurtz en El corazón de las tinieblas, es un personaje que puede ser un héroe o un antihéroe. La línea que separa una faceta de la otra depende en gran media de la moral con la que lo miremos.   Eisenstadt (Toronto, 1975), que también ha sido profesor de literatura además de música y percusión, manifiesta una sensación de conmoción al relacionar estas ideas de manera, dice, no sabe si consciente o inconsciente. Quizá por ello y por asociación libre entre terror y heroicidad surja la personalidad de Arnold Schoenberg, que tuvo que exiliarse para no sucumbir al “elemento destructivo” nazi (Lord Jim abandona el barco que tripulaba antes que el resto de pasajeros). Sea como fuere, y para salir a la superficie de nuestro análisis, aquí hay dos elementos distintivos en discordia: adversidad/huída y su manifestación plástica de complejidad/sencillez.   Harris Eisenstadt es un creador cuya modernidad se aleja de los cánones formales de vanguardia instalados en la dificultad de la escucha o en un hecho contemporáneo ajeno al hecho melódico. Su obra está en línea generacional y estética de bateristas de su generación como John Hollenbeck. Por esta faceta en los últimos años ha sido incluido repetidas veces entre los mejores en las listas anuales, por detrás de referentes suyos como Threadgill, Braxton y sobre todo Wadada Leo Smith, de quien fue discípulo y miembro de sus grupos entre finales de los 90 y principios de los 2000. Del trompetista tomó la idea de construir grupos atípicos en cuanto la peculiaridad tímbrica del formato. Ejemplos llamativos de esto serían el noneto de cámara electroacústico Woodblock Prints (No Business, 2010) o el más reciente -de cámara a secas- Golden State, con Mark Dresser (contrabajo), Nichole Mitchell (flauta), Sara Schoenbeck (fagot) y él. El quinteto Canada Day, con Nate Wooley (trompeta), Matt Bauder (saxo tenor), Chris Dingman (vibráfono) y Garth Stevenson (contrabajo), sería su proyecto más maduro y expresivo (nació en 2007), una fórmula que sintetiza la modernidad del jazz de los años 60 (quinteto de Miles, Andrew Hill), la música africana (determinantes fueron sus viajes a Gambia y Senegal, dejó constancia de ello en Guewell, Clean Feed 2008) y una estructura dinámica compacta y dúctil al mismo tiempo, que se nutre de figuración melódica y de texturas (metales).   El September Trio supone una experiencia distinta a todos estos proyectos que glosamos. En un escenario reducido a tres voces el sentido suntuoso, a veces solemne otras leve y aéreo, en muchas onírico, de unas melodías con respiración a blues y un mayor espacio y apertura entre líneas lo definen. Fundado en 2010 tras su estreno en The Stone, con esta fórmula de piano, saxo tenor y batería se potencian distintas líneas de interacción creativa que favorecen una mayor visibilidad de su ejecución instrumental en la batería (exuberante, precisa y explosiva), al aligerar plantilla y escritura. Pero incluso aquí, a trío, Eisenstadt sigue la máxima de Leo Smith de posibilitar nuevos empastes huyendo de un criterio conservador, si repasamos experiencias previas a trío con aliados como Sam Rivers y, otro de sus mentores, el percusionista Adam Rudolph (Vista, Meta).   Y es que este formato está en plena vigencia contemporánea. Kris Davis lo visita acompañada de Tyshawn Sorey e Ingrid Laubrock en el exigente e incisivo Paradoxical Frog. En el September Trio, pese a inspirarse en dos piezas en el máximo exponente del cambio hacia la contemporánea que es Schoenberg, a través de unos breves pasajes de su Concierto para Violín y Orquesta, los perfiles atonales están menos pronunciados que en Paradoxical Frog Trio. Suceden, pero, como todo en el canadiense, se inducen de una manera natural desde un discurso interior. En el caso de Eskelin -saxo por contrabajo- con ese fraseo serpenteante y lleno de matices que bordean el motivo central, empuja al  discurso colectivo a estar dentro y al mismo tiempo fuera de la consonancia. Sanchez en este contexto era la pianista ideal, pues su sentido melódico entorno al blues y formas arcaicas y percusivas casa a la perfección con este lugar difícil que construye una estructura en elevación sobre intensidades y silencios.   Con un tono más bien religioso que linda con lo elegiáco, entre el blues, el gospel y la ensoñación expresionista, en una mezcla entre moral y heroicidad sugeridas por las historias viajeras de Conrad, los conceptos plásticos de complejidad y sencillez en Eisenstadt, como la portada, comparten un solo fin: comunicar sensaciones nuevas y también reconocibles desde un orden que hace transcender a la melodía. Posiblemente sea el último trabajo que publica este trío, un proyecto que con dos entregas para Clean Feed ha completado un ámbito de creación y una faceta creativa distinta a todo lo hecho por Eisenstadt. Una gran oportunidad para no dejarlo pasar o para recuperar la anterior.
http://www.jazzitis.com/web/content/destructive-element