Tag Archives: Fight the Big Bull

Mas Jazz Magazine reviews by Pachi Tapiz

Red Trio: Red Trio * * * *
Bernardo Sassetti Trio: Motion * * * *
Jason Stein’s Locksmith Isidore:Three Less Than Between * * *
Kirk Knuffle: Amnesia Brown * * * *
Chris Lightcap’s Bigmouth: Deluxe * * * *
Rudresh Mahanthappa & Steve Lehman:Dual Identity * * * *
Fight The Big Bull (feat. Steven Bernstein):All is Gladness in the Kingdom * * *
The Godforgottens: Never Forgotten, Always Remembered * * * *
Para quien no lo conozca, el sello portugués Clean Feed es uno de los más interesantes en la actualidad. En apenas diez años su catálogo ha editado más de 150 referencias. Allí caben desde propuestas libre improvisadas, hasta otras que transitan por una cierta ortodoxia contemporánea post-bop.También tienen espacio tanto grupos y artistas que vienen delos USA, consagrados o no, como otros que provienen deEuropa y por supuesto de Portugal. En cualquier caso y concarácter general, el aparecer publicada en el sello dirigido porPedro Costa equivale a tener un interés a priori que en la mayoría de ocasiones es colmado, y con creces, con la corres-pondiente escucha.De entre las últimas referencias de músicos portugueses destacan dos tríos de piano, que con sus diferencias, son más que recomendables. El primero es el liderado por BernardoSassetti, uno de los tesoros mejor guardados del jazz portugués, al menos para esta parte de la Península Ibérica. Moviéndose entre “Homecoming Queen” (del grupo de rock alternativo Sparklehorse) y la “Canço NºVI” de Federico Mompou, Sassetti, el contrabajista Carlos Barretto y el batería Alexandre Frazao desgranan con suavidad en Motion las composiciones llenas de lirismo del pianista, que recupera algunas piezas escritas para obras de teatro y cine. Tomando la forma del discurrir de un día, este trío estable desde hacemás de doce años logra una obra de primer nivel. Red Trio se estrena discográficamente con el CD homónimo. En la tradición post-evansiana de los tríos de piano en los que lostres instrumentistas están al mismo nivel, la música se trabaja y desarrolla a nivel colectivo. El batería Gabriel Ferrandini y el contrabajista Hernani Faustino ya dejaron haceunos meses una magnífica muestra de su capacidad para improvisar en grupo en el Nobuyasu Furuya Trio (Bendowa,Clean Feed. CF159CD). Rodrigo Pinheiro se destapa como un magnífico pianista, aunque en este caso el potencial del trío es superior a la suma de sus partes. Three Less Than Between es la segunda grabación del trío del clarinetista bajo Jason Stein, tras A Calculuss Of Loss, también en Clean Feed. Al músico de Chicago le acompañan el batería Mike Pride y el contrabajista Jason Roebke, que susti-tuye al chelista Kevin Davis. Su sonido ha tenido una evolución más que apreciable desde el estreno de Bridge 61, el grupo liderado por Ken Vandermark, aunque el músico sigue buscando su voz propia. En su nueva grabación recoge referencias del clarinete bajo a lo largo de toda la historia del jazz, que van desde piezas inspiradas en la obra de Eric Dolphy, hasta otras cercanas a la libre improvisación. El trompetistaKirk Knuffle ofrece en Amnesia Brown dos discos en uno.Doug Wieselman se emplea en clarinete y guitarra, de modo que con tres músicos (el tercero en discordia es el veterano batería Kenny Wollesen) ofrece dos propuestas con sonidos muy diferentes, con unas magníficas composiciones entroncadas con la tradición del free-bop. Deluxe es la segunda grabación del grupo Bigmouth, liderado por el contrabajista Chris Lightcap. Un grupo particular que cuenta en sus filas con dos saxos tenores (Chris Cheek y Tony Malaby), teclados (Craig Taborn que se aplica en piano y en piano eléctrico), batería (Gerald Cleaver), el contrabajista, y el saxo alto de Andrew D’Angelo en tres temas. El contrabajista deja una magnífica muestra de su capacidad para componer melodías que enganchan desde el primer momento, desarrolladas por un quinteto que aunque inusual (presencia de dos saxofonistas), tiene su punto fuerte en las voces individuales de sus músicos. Especialmente la de TonyMalaby, un saxofonista que en los últimos tiempos está enun particular estado de gracia: sólo hay que escuchar sus discos del pasado año Voladores y Paloma Recio. Otra formación inusual es la del disco Dual Identity de los saxofonistas altos Steve Lehman y Rudresh Mahanthappa. Grabado endirecto en 2009 en el festival de jazz de Braga los acompañanel guitarrista Liberty Ellman, el contrabajista Matt Brewer y el batería Damion Reid. Los titulares se reparten los temas, que oscilan entre composiciones cercanas al MBase y algunas otras próximas a la espiritualidad del free post-coltraneano. Una música intensa y densa, en la que la interacción entre los músicos (en especial los saxofonistas), más que los solos, toma un papel fundamental. All is Gladness in the Kingdom es la segunda grabaciónde Fight The Big Bull, la formación de once músicos dirigida por el guitarrista Matt White, que cuenta en esta ocasión con la participación del trompetista Steven Bernstein como músico más destacado. Grabado a lo largo de ocho días (tres de ensayos, cinco para registrarlo), el trabajo previo del conjunto antes de pasar al estudio se hace evidente. Sin embargo la excesiva duración de la grabación (más de 76 minutos), diluye los aciertos de algunas de las composiciones de White y de Steven Bernstein, como la magnífica “Eddie and Cameron Strike Back/Satchel Paige” o el tema que da título al CD. Y para finalizar este breve recorrido un disco de free. The Godforgottens es el cuarteto formado por el trío del pianista Sten Sandell más el trompetista Magnus Broo. Los otros dos acompañantes son el contrabjaista Johan Berthling y el batería y percusionista Paal Nilssen-Love. La principal novedad es el estreno de Sandell al órgano Hammond, lo que aporta una coloración adicional al sonido. El resultado es un disco de free a la clásica que es energético, melódico y peleón, con unos duetos magníficos (en especial el de Broo con Nilssen-Love). Su duración, tres temas en cuarenta minutos, resulta ideal para evitar el despiste de los oyentes. Este CD hará, sin duda, las delicias de los aficionados al género.

Publico Best of 2010 List by Rodrigo Amado and Nuno Catarino

Melhores Ano Público – 2010 – Escolhas de Rodrigo Amado e Nuno Catarino

1 Sara Serpa / Ran Blake “Camera Obscura” (Inner Circle)
Longe da previsibilidade e artifício da maioria das cantoras jazz actuais, Sara Serpa dá um enorme salto artístico e afirma-se como uma das mais interessantes cantoras da actualidade. Em duo com Ran Blake, um enorme pianista que é um dos segredos mais bem guardados do jazz, assina um registo poderoso, mágico e vibrante, que evoca os grandes criadores do jazz vocal. Disco revelação do jazz nacional 2010. RA

2 Vandermark 5 “The Horse Jumps and The Shipp is Gone” (Not Two) Gravado ao vivo no clube Green Mill de Chicago, este novo registo do saxofonista Ken Vandermark é uma bomba! O saxofonista pega na sua mais celebrada formação, os Vandermark 5, e junta-lhes dois convidados de excepção; o trompetista Magnus Broo e o pianista Havard Wiik. Um equilíbrio notável entre forma e improvisação e uma atitude “take-no-prisoners” dá origem a uma música orgânica, visceral e urgente. Registo internacional do ano. RA

3 Fight the Big Bull – All is Gladness in the Kingdom (Clean Feed)
O decateto americano conta aqui com a participação do trompetista Steven Bernstein e elabora um dos mais originais discos dos últimos anos. Assente numa forte vertente composicional, a música do grupo abre alas à inspiração dos instrumentistas, sempre direccionados por um permanente sentido colectivo. Com o auxílio de Bernstein o colectivo dá mais um grande passo em frente. NC

4 Mike Pride’s From Bacteria to Boys “Betweenwhile” (Aum Fidelity) Mike Pride é, há muito, um subversivo agitador do jazz nova-iorquino. Em “Betweenwhile” reúne um quarteto explosivo que opera entre o passado e o futuro do jazz, como se de um jogo se tratasse. A seu lado, Peter Bitenc, Alexis Marcelo e o saxofonista Darius Jones, uma das grandes revelações dos últimos anos. Fogo, elegância e contenção, num registo descrito com jazz de vanguarda soul. RA

5 Red Trio – Red Trio (Clean Feed)
Revelaram-se em disco, mas não só. Para o Red Trio – Rodrigo Pinheiro (piano), Hernâni Faustino (contrabaixo) e Gabriel Ferrandini (bateria) – este 2010 foi um ano imparável: aclamação internacional, concertos em grandes salas (nacionais e internacionais) e colaborações com convidados de peso (como John Butcher ou Nate Wooley). Improvisando na constante busca de formas sonoras imprevisíveis, o trio encarnado desenvolve uma música única. Que o futuro seja deles. NC

6 Little Women “Throat” (Aum Fidelity)
Jazz com espírito punk, free com disciplina prog. Os Little Women – quarteto de Darius Jones, Travis Laplante, Andrew Smiley e Jason Nazary – apresentam um dos mais inclassificáveis discos que o ano viu nascer, um disco que vira o jazz de pernas para o ar, que mostra uma música barulhenta e irresistível, que explora os limites, que se materializa em múltiplas explosões de energia. NC

7 The Bad Plus – Never Stop (E1)
O irreverente trio de Ethan Iverson, Reid Anderson e David King confirma finalmente aquilo que já muitos desconfiavam: estes moços não são apenas capazes de boas (e divertidas) versões de temas rock/pop, são também capazes de fazer uma música intensíssima, enérgica e original, que não deve nada a ninguém. Este é o primeiro disco que não inclui temas alheios e ao que parece estes já não fazem falta nenhuma. NC

8 Rudresh Mahanthappa and Steve Lehman “Dual Identity” (Clean Feed) Dois saxofonistas, virtuosos e inovadores, tentam desvendar os códigos do futuro do jazz. Com uma abordagem altamente pessoal e acompanhados por três grandes músicos – Liberty Ellman, Matt Brewer e Damion Reid – destilam um jazz intenso, angular e complexo, e constroem uma entidade musical abstracta que se apresenta como o paradigma do jazz moderno. RA

9 Parker/Guy/Lytton + Peter Evans – Scenes in the House of Music (Clean Feed) Constituindo um dos mais celebrados trios do jazz improvisado europeu, Evan Parker, Barry Guy e Paul Lytton são três gigantes que garantiram há muito um lugar de destaque na história do jazz moderno. Neste disco, registo de um concerto memorável na Casa da Música, convidam o extraordinário trompetista Peter Evans e formam um quadrado perfeito, impressionista e caleidoscópico. Aquilo que mais se aproxima de uma pura magia sonora. RA

10 Henry Threadgill Zooid “This Brings Us To Vol.2” (Pi)
A aventura criativa de Threadgill continua. Com Zooid, o seu notável projecto para o novo século, realiza explorações de timbre, estrutura e instrumentação. No seu universo, o de um verdadeiro músico dos músicos, nada é o que parece. Em múltiplos planos de percepção, cruzam-se jazz de vanguarda, blues, música contemporânea, jazz latino e muita improvisação, estruturada e consistente como poucas. RA

11 Paul Motian Trio “Lost in a Dream” (ECM)
Mais do que a enorme vitalidade de Motian, mestre absoluto do drumming mundial, a grande surpresa de “Lost in a Dream” vem de Jason Moran – mais contido, com um toque europeu que lhe assenta como uma luva – e acima de tudo, de Chris Potter, que aqui utiliza uma subtileza e suavidade tímbrica que raramente lhe é ouvida. Um trio clássico num registo poético e lírico. RA

12 LUME – Lisbon Underground Music Ensemble (JACC)
A “big band” dirigida por Marco Barroso chega finalmente ao disco e confirma aquilo que muitos já conheciam das actuações ao vivo da banda: jazz multi-referencial, temas que atravessam décadas da história em poucos minutos, de Ellington a Sun Ra à velocidade da luz. Um brilhante projecto nacional que não pára de surpreender e merecerá todo o reconhecimento (aqui e lá fora). NC

13 Vijay Iyer – Solo (Act)
O pianista aventura-se a solo e o resultado já não surpreende ninguém. Trabalhando uma selecção de standards como “Darn That Dream” e clássicos de Monk (“Epistrophy”) e Ellington (“Fleurette Africaine”), Vijay passa também por “Human Nature” (belíssimo tema de Michael Jackson). Em qualquer desses ambientes, o pianista nunca abandona o seu típico registo, sóbrio e metódico, inteligente no desenvolvimento dos temas, criativo e elegante. NC

14 Steve Swell Slammin’ The Infinite “5000 Poems” (Not Two)
Nome incontornável do jazz de vanguarda norte-americano e um dos maiores trombonistas da actualidade, Steve Swell já não gravava um disco assim há muito tempo. Em “5000 Poems”, com um quinteto bem calibrado, surpreende tudo e todos com um registo vibrante, pleno de inspiração e poder, na linha dos grandes clássicos free dos anos 60 e 70. Composições brilhantes e discursos solistas de cortar a respiração. RA

15 Mário Laginha Trio “Mongrel” (ONC)
Cada vez mais focado no seu próprio universo, Mário Laginha continua a seguir a sua estrela aventurando-se em projectos de alto risco. Em “Mongrel” aborda a obra de um dos seus compositores favoritos, Frédéric Chopin, e recusando soluções fáceis, opera uma transformação profunda das suas composições, alterando compassos, tempos, melodias e harmonias. Raramente uma fusão ou “mestiçagem” de estilos musicais deu origem a uma música tão pura e orgânica. RA

Martin Longley’s (BBC Music, Jazzwise) Best of 2010 List

New Releases
1. Scott Robinson-Marshall Allen-Pat O’Leary-Kevin Norton: Live at Space Farms (ScienSonic)
2. Ross Bolleter: Night Kitchen (2002-2009) (Emanem)
3. Lisa Mezzacappa: What Is Known (Clean Feed)
4. Shining: Black Jazz (The End)
5. Fight the Big Bull: All Is Gladness in the Kingdom (Clean Feed)
6. Marc Edwards & Weasel Walter: Blood of the Earth (UgExplode)
7. Mingus Big Band: Live at Jazz Standard (Jazz Workshop/Jazz Standard)
8. Billy Bang: Prayer for Peace (TUM)
9. Ideal Bread: Transmit: Music of Steve Lacy (Cuneiform)
10. Rudresh Mahanthappa & Bunky Green: Apex (Pi)

Debut
Lisa Mezzacappa: What Is Known (Clean Feed)

Martin Johnson’s (Wall Street Journal, theroot.com) Best of 2010 List

1. Mike Reed: Stories and Negotiations (482 Music)
2. Chris Lightcap: Bigmouth Deluxe (Clean Feed)
3. Rudresh Mahanthappa & Bunky Green: Apex (Pi)
4. Lucian Ban & John Hébert: Enescu Re-Imagined (Sunnyside)
5. Scott Amendola: Lift (Sazi)
6. John Escreet: Don’t Fight the Inevitable (Mythology)
7. Fight the Big Bull: All Is Gladness in the Kingdom (Clean Feed)
8. Mary Halvorson: Saturn Sings (Firehouse 12)
9. Howard Wiley: 12 Gates to the City (HNIC Music)

Time Out Lisboa Best of 2010 List

JAZZ

Fight The Big Bull – All is Gladness in the Kingdom (Clean Feed)
Num tempo em que muito jazz cultiva a abstracção glacial ou o neo-classicismo sorumbático, é revigorante ouvir uma mini big band que, sendo resolutamente moderna, recupera a alegria, exuberância e visceralidade dos primórdios do jazz, com riffs contagiantes, ritmos avassaladores e solos apoplécticos.

Rudresh Mahanthappa & Steve Lehman – Dual Identity (Clean Feed)
Sobre os ritmos intrincados, alguns deles inspirados em drum’n’bass, os saxofones alto de Mahanthappa e Lehman perseguem-se como dois besouros furiosos, rodando em torno um do outro, num circo aéreo que faz a Red Bull Air Race parecer um vôo charter carregado de turistas reformados.

Michael Formanek – The Rub And Spare Change (ECM)
O contrabaixista regressa como líder num disco que faz lamentar a sua ausência da ribalta. O relacionamento entre os músicos é telepático e o quarteto (de luxo: Tim Berne, Craig Taborn, Gerald Cleaver) dança, imponderável, sobre a linha que separa composição (a cargo de Formanek) e improvisação.

Chris Lightcap’s Bigmouth – DeLuxe (Clean Feed)
Com a Clean Feed a todo o gás e a distribuição de jazz em Portugal a carburar mal, não é de estranhar que a editora lisboeta coloque três discos entre os melhores do ano. O elenco estelar do quinteto/sexteto Bigmouth e o título do CD sugerem despesismo e ostentação, mas não há aqui nada de supérfluo.

Bernardo Sassetti Trio – Motion (Clean Feed)Bernardo Sassetti é um nome transversal como há poucos no jazz português. Não só por a sua música ser ouvida para lá dos guetos a que muito jazz está confinado, mas também por o próprio Sassetti não ficar preso a um género, partindo do jazz para outras latitudes, como atesta a magnífica versão dos Sparklehorse.

Neils Tesser’s Best of 2010 List (JJA)

Mostly Other People Do The Killing, Forty Fort (Hot Cup)
Jason Moran, Ten (Blue Note)
Ray Anderson-Marty Ehrlich Quartet, Hear You Say (Intuition)
Brad Goode, Tight Like This (Delmark)
Myra Melford’s Be Bread, The Whole Tree Gone (Improvised Communications)
Fight The Big Bull, All Is Gladness (Clean Feed)
Geof Bradfield, African Flowers (Origin)
Danilo Pérez, Providencia (Mack Avenue)
Mike Reed’s People, Places & Things, Stories And Negotiations (482 Music)
Organissimo, Alive & Kickin’ (Big O)
http://members.jazzjournalists.org/2010_Best?mode=PostView&bmi=478333

NPR Music Top 10 Jazz Albums of 2010 by Patrick Jarenwattananon

The jazz musician of 2010 has nearly 100 years of recorded jazz history to grapple with. This is both alarming and liberating: alarming because the task of coming to grips with your roots is bigger than ever, and liberating because there are so many exciting places to start doing so. 

My favorite jazz records of 2010 often explicitly interacted with history. Perhaps the musicians were recasting jazz gems from the ’50s with their own language (Bill Carrothers, Mike Reed) or using predecessors’ aesthetics and sonic signatures as points of departure (Geri Allen, Jason Moran).

But just as often, musicians felt liberated to embrace whatever they felt like from outside the standard jazz narrative, from an Argentine folk composer (Guillermo Klein) to The Band (Fight the Big Bull) to hip-hop (Maurice Brown). This natural eclecticism also seems somehow appropriate to our age: If all recorded music ever is fair game, then why can’t it be on the jazz musician’s playground, too?

Of course, some great records reflected music history in less direct ways — they just were. Chris Lightcap and Mary Halvorson don’t get to play with their own bands nearly as much as they support others, but maybe their records this year will help change that. And Steve Coleman has been pioneering entire musical systems with a band called Five Elements for nearly 30 years; the latest recorded incarnation is a force to be reckoned with.

Top 10 Jazz Albums Of 2010
 
1. Jason Moran, ‘Ten’ (Blue Note)
It’s been The Year Of Jason Moran, with appearances on several great records (Rudresh Mahanthappa & Bunky Green, Ralph Alessi, Charles Lloyd), widespread mainstream press (NPR not excepted), and that whole MacArthur “genius grant” thing. All well and good, but Ten tops this list because the pianist has made possibly his best album yet. Whether sampling Jimi Hendrix’s feedback, writing for ballets and art museums or channeling Thelonious Monk, Moran has a way of translating high-concept commissions and unexpected artistic choices into gutsy, gritty satisfaction. And when your band has been together 10 years, and sports Nasheet Waits and Tarus Mateen, your unusual language is spoken like a common vernacular, lived and breathed night after night. It’s a kind of magic, and it’s bottled here.
 
2. Guillermo Klein, ‘Domador De Huellas’ (Sunnyside)
In Argentina, Cuchi Leguizamón was a folk musician whose songs people know, but whose name people don’t. He lived in northwest Argentina, developing poetic, idiosyncratic takes on folk forms: chacareras, zambas, carnavalitos. Composer and pianist Guillermo Klein grew up in Buenos Aires and, like several of his bandmates, found his way back home after studying jazz in the U.S. Now, he’s made a tribute record with his Argentine band, arranging Leguizamón’s songs for something that looks like a jazz band. But Klein stretches them until they’re new again, introducing new beat patterns, or subtracting voices, or reharmonizing passages, and otherwise making them groove. Essentially, these are the sounds of one Argentine musical iconoclast covering another, in ways that will make listeners want to learn more about both.

3. Steve Coleman And Five Elements, ‘Harvesting Semblances And Affinities’ (Pi)
As a composer, alto saxophonist Steve Coleman is as inspired by the astrological calendar and 13th-century philosophers as next-level metric number-crunching. But with a 2006 edition of Five Elements, the name he’s used for many different bands over the years, he makes all that mad science sound intuitive. Harvesting Semblances and Affinities is filled with staggered-but-throbbing grooves, edgy blowing and Jen Shyu blanketing it all with airy, often wordless vocals. Coleman also features his arrangement of a choral piece by modern composer Per Nørgård, proving that all this alchemy can in fact produce moments of beauty. There’s something here for wandering mystics and awestruck listeners alike.

4. Bill Carrothers, ‘Joy Spring’ (Pirouet)
Before Bill Carrothers moved to the Upper Peninsula of Michigan, mostly known for its snow density and population scarcity, he studied jazz piano and worked the New York circuit. With two versatile New York musicians in bassist Drew Gress and drummer Bill Stewart, he’s made a sly new album which interprets the repertoire of ’50s trumpeter Clifford Brown — in other words, some of the best source material on earth. Subtlety is the key: Hiding in plain sight within a fine straight-ahead session are loopy clusters, cheeky snares and relaxed swingers that turn into moody ballads. Slightly demented, but rooted in the jazz mainstream, it’s one of those records that gradually sneaks in tasteful tweaks until it dawns on you that it is, in itself, a thing apart.

5. Maurice Brown, ‘The Cycle Of Love’ (Brown Records)
Trumpeter Maurice Brown came up in jazz in Chicago; he found his way to New Orleans for a while, including through Hurricane Katrina, and he now lives in New York. Judging from his second album, The Cycle Of Love, he seems to have picked up various lessons along the way: earthy intelligence, urbane slickness, how to party. The global aesthetic of hip-hop is also present — Brown works with plenty of R&B and rap artists — and his band, especially the tenor saxophonist Derek Douget, has a certain bounce (and a few skittering rimshots) in its step. But there’s also a clear compositional savvy in the 10 tunes here; it attests to a jazz pedigree. The result is a jazz record that feels like it’s from musicians of the hip-hop generation — and compromises neither genre.

6. Mary Halvorson Quintet, ‘Saturn Sings’ (Firehouse 12)
The critical hype that preceded Mary Halvorson’s second album as a leader made her out as one of the most original guitarists today. Indeed, she can lay the strange squiggles on thick, and the rawk shredding on with force. But Saturn Sings succeeds largely because of her compositions, too. Halvorson has added trumpet and saxophone (Jonathan Finlayson, Jon Irabagon) to her core trio (John Hebert, Ches Smith) for many of the tracks here; her music feels grander, more fleshy. Sometimes, the songs bound and even swing, and sometimes they paint somber moods through much chromatic strain. But they make easy sense — not an easy feat in the world of free/out/whatever jazz. This recording highlights this band’s abilities to ramp up the tension, and also to sketch fetching release valves in tandem.  
 
7. Geri Allen, ‘Flying Toward The Sound’ (Motema)
For one of two remarkable albums she released this year, pianist Geri Allen recorded by herself. It seems like a simple decision, but it’s inspired: Flying Toward The Sound is an engrossing program of nine original compositions. Some of the works are inspired by her heroes Cecil Taylor, McCoy Tyner and Herbie Hancock; others are titled “GOD’s Ancient Sky” or “Your Pure Self (Mother To Son)”; all deliver the inquisitive, weighty oomph their subjects and titles would suggest. It’s tremendously well-recorded: The pianos she plays have lots of flavor, and their sounds are captured pristinely. This was a year filled with standout solo piano records (Matthew Shipp, Vijay Iyer, Marco Benevento and others), but in any format, it’s uncommon to hear abstract improvisation so dark, so enveloping, so moving.

8. Fight The Big Bull feat. Steven Bernstein, ‘All Is Gladness In The Kingdom’ (Clean Feed)
Imagine the intersection of free jazz and Southern music at large; now, take that idea and flesh it out for an 8- to 11-piece band, bristling with plump orchestrations and noisy breakdowns. That approximates the music of Fight The Big Bull, whose sophomore disc also features buzz-saw slide trumpet and some arrangements from New York guru Steven Bernstein. Not all the solos on All Is Gladness In The Kingdom are of the same caliber, and not every transition comes off perfectly cleanly. But there are too many good ideas in play here, many of them from the brain of leader Matt White. When this unit is at its best — and it is frequently here — it rears back and bellows, and cuts quickly to the pleasure centers of your brain.

9. Chris Lightcap’s Bigmouth, ‘Deluxe’ (Clean Feed)
Red and cream with silver accents, a vintage convertible extends across the gatefold cover of bassist Chris Lightcap’s CD Deluxe. It references his band, Bigmouth — after the oversized grilles of such vehicles, presumably — but also evokes a great mental image. Lightcap is a smart composer of driving music; his tunes breathe, with plenty of room for horn interplay, but they also chug-chug along. (Craig Taborn’s electric piano and Gerald Cleaver’s drums have a way of doing that.) And he summoned more New York heavy hitters for his front line: Tony Malaby and Chris Cheek on tenor saxes, plus Andrew D’Angelo on alto on three cuts. It’s a brawny unit, but also at ease — a muscle car with an unconcerned foot on the gas, a ribbon of Western highway unspooling before it.

10. Mike Reed’s People, Places And Things, ‘Stories And Negotiations’ (482)
In other hands, this would be a “blowing session”: Gather several top-notch soloists, line up some tunes, press record. But this is drummer Mike Reed’s People, Places and Things, a project expressly committed to Chicago jazz history. So the special guests here are three Chicago gentlemen of earlier generations — trumpeter Art Hoyle, trombonist Julian Priester and saxophonist Ira Sullivan. Live at Chicago’s Millennium Park, they join a tight-knit unit which takes late ’50s tunes (and Reed’s charts) and works them over with modern, casually audacious language. In all, eight musicians were on stage: The arrangements take advantage of their quantity, while the solos benefit from their quality. This disc is third in a trilogy of PP&T records; all were so taut, so unpretentiously joyous, that a fourth is already on the way.
http://www.npr.org/blogs/ablogsupreme/2010/12/01/131712050/top-10-jazz-albums-of-2010